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LITERARIA

TICs y deja vú

TICs y deja vú Eran ya las dos de la tarde y después de haber amenizado toda mi mañana cocinando y haciendo labores de amo de casa, me disponía a asistir a mis clases de las TIC. Llegué apresuradamente y me ubiqué en los asientos finales, abrí mi página personal, ya habían avanzado pues había llegado con media hora de retraso y ya estaban en los temas finales del libro 2, así que empecé a recordar lo avanzado y estuve atento al tema, recién bañado, estaba fresco, había que buscar archivos utilizando comodines y empecé a trabajar, los comodines: el asterisco y los signos de interrogación,  me acompañaban a todas partes, muy interesado por la clase prestaba mucha atención al docente.
 
Empecé a buscar archivos de diferentes extensiones, todos los directorios que el profesor indicaba busqué y no encontré archivo alguno y al no encontrar ninguno de los que él proponía empecé a navegar y a abrir decenas de páginas, pues la línea de internet estaba muy rápida; con un diccionario de computación electrónico llené el glosario de la página que habíamos creado, luego al ver que  los demás compañeros avanzaban lentamente aproveché el momento para leer en unos veinte minutos la Ley de Transparencia, además hice una solicitud para mi trabajo de Comunicación II, también recordé que había prometido llevar un avance sobre el Tribunal constitucional, tema del curso de derecho jurídico y que entretenidamente lo avancé,  encontrar información sobre este organismo del Estado no fue nada fácil, creo haberme demorado bastante tiempo, pero lo hice.

Inmediatamente después grabé toda la información, recordé luego que había que averiguar la denominación del año, así que después de página tras página  la encontré y la anoté, derrepente me llegó un mensaje a mi celular, era mi compañera que me interrogaba sobre el trabajo de defensa nacional, ¡uy! que suerte tenía que llevar información del potencial nacional de Chile y compararlo con el de nuestro país, inmediatamente ingresé a la página del gobierno chileno y empecé a copiar todo lo que me interesaba, miraba de rato en rato a profesor  y no se acercaba a mí, así que continué haciendo lo mío, luego ingresé al portal del gobierno peruano y empecé a grabarlo todo, algo indignado por las diferencias, me ofuscaba cada que comparaba cifras y sectores de ambos países y mi corazoncito peruano latía a mil por hora. Entre las notas escritas en mi blog había que buscar el Decreto de urgencia sobre la atención al público, entre leyes y leyes del peruano y enlaces rotos no lo podía ubicar al decreto, hasta que por fin lo ubiqué, lo grabe en mi USB y tarea cumplida, pero entre buscar y buscar encontré un archivo sobre jurisprudencia así que me entretuve un momento allí viendo la pirámide de Kelsen, aquella que establece  la jerarquía de las leyes y trataba de absolver mis dudas sobre las leyes ordinarias y las leyes orgánicas que el profesor de derecho jurídico había planteado.   

Una vez concluido el trabajo, sentí algo de cansancio y al ver mi reloj, ¡Dios, que había hecho!, utilicé mal el tiempo me di cuenta, maldición, ya eran las 5:40 de la tarde, tenía que ir a la universidad, había ya pasado tres horas y media de estar allí sentado, cuando luego volví en mí; vi al profesor y me percaté que anadaba en su clase, iba de máquina en máquina, aparentemente conversaba con cada alumno, cuando me percaté, era el trabajo, durante mis horas de hacer mis cosas habían avanzado el paint y elaborado algunos esquemas y dibujos, habían creado carpetas y archivos, guardado, copiado, movido carpetas, cambiado propiedades, bajado información de internet y manejado el escritorio, etiquetado cambiado de nombres, el manejo de combinaciones de teclas instantáneas, comando ayuda, comando buscar, comando ejecutar, cuadros de diálogo, menús contextuales, expansión y contracción de niveles, el block de notas, uso del explorador, en fin en tres horas de trabajo se había avanzado bastante y yo no tenía nada, vi mi manual, así que me puse a hacer lo imposible, y cuando estuvo a punto de llegar a mi máquina indicó que el trabajo lo presentaríamos la próxima sesión todos aquellos que faltábamos, fue un alivio, pero ahora que iba a presentar sino había avanzado nada, tengo mucho que avanzar la próxima clase, en fin me voy ya con mis trabajos a la universidad, avanzados en una clase que no correspondía hacerlo. ¿Deja vú mental? Hay una preocupación final, como presentaré mis trabajos si tenía que hacerlos en red, no me queda otra, habrá que llegar temprano y hacerlos el día lunes.         
             
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