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LITERARIA

FEBRERO


Tengo tantas memorias que escribir, pero ninguna habla de ti. Solo dime que tiene él que no tenga yo: serán ojos verdes, un esbelto cuerpo o un gran corazón. Empezaré a llorar creo, y tal vez algún pajarillo me oiga gritar. De rrepente no te vi salir y caminé por la calle pensando que tal vez volverías tú, un dos por seis y que hace un mes o hace un año tal vez, que nada de ti sé; quisiera olvidarte para no caer a tus pies, todo en febrero, se que no fue en enero, nunca con notas frioleras, pero este mes te confieso que te extrañe, y sé que nada te hace bien, pero mejor en este febrero vete antes de que yo te toque el trasero, ni ser el barrendero de tu alma y este amor de vertedero. 
Las horas pasan y el tiempo cruel me mata, he llegado a un mes crucial, el más corto de mi existencia, emblemático momento del año, donde los recuerdos y la felicidad y antagónica tristeza me arrebatan risas y lágrimas; desde alegres cumpleaños que tuve en mi pequeña casa con juguetes y regalos, hasta alejadas celebraciones, en distantes lugares con gente extraña y otros en añorados días con personas que amaba; saber que cada año llega esta fecha y la celebras, es que adoras a este  ermitaño que es tan efímero y escaso a la vez, termina tan pronto que ya ni cuentas lo que vives ni lo que ves, son casi tres décadas y media que he lidiado con él, lo han hecho famoso por esas conjunciones astrológicas como un mes de descabelladas acciones y discordantes  muestras de locura y libertinaje total hechos por sus hijos y aparejados tutelados, además de  estar cobijados bajo uno de los astrozodiacales y mundanos signos que impuso algún orate, llamado acuario; el amor tiene un fecha propia donde se recobra toda la  ternura y delicadeza de un sentimiento llamado amor conciliando un día de paz y entrega total entre dos corazones que se aman eternamente; se celebran carnavales con mucha lujuria y elegancia, sofisticadas presentaciones, en todo el mundo, estrambóticas manifestaciones de ocio, locura, libertinaje, alegría y desidia humana que la peculiaridades variada, muchas de estas influencias hacen de él un imperecedero y envidiable destino del tiempo. Febrero mi loco, vulgar , sencillo, e inconfundible, donde después de tantas cuitas de amor diversión extrema, simplemente celebró mi cumpleaños.
¡Feliz cumpleaños!, a mi mismo.
 
  
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