MATICES

Graciosas y emotivas mañanas, tardes y noches de juego y entretenimiento eran el deliete de todos, donde para jugar y divertirse, se le robaba tiempo a los quehaceres muchas veces, o a las tareas escolares e incluso a los sueños interrumpidos, aquellos juegos que ya no existen en la mente de los nuevos infantes, hacían presa de mis correrías y aspavientos que harán de mi niñez y adolescencia la mejor etapa.
Jugar "Kiwi" era una competencia entre los mayores y los menores, los de 10 añso contra los de 12 años, quienes en número menor nos hacían el frente. Y si de destreza del balón se trataba, jugar un "partidito de fulbito" o "mete y saca" era la mejor idea para demostrarlo, pero aquí se jugaba el honor de cada uno de nosotros, y además la competencia entre uno y otro bando era la mejor prueba de valor y triunfo, que un casi adolescente de 10 años podía vivir en carne propia, eran momentos intensos, donde en cada ataque con el balón, los goles se iban sucediendo uno tras otro en ambos bandos, así los términos de partido eran cuentas interminables de goles coronados en las riberas del arco contrario, hecho a base de dos piedars simbólicas, que eran trazados con la medida del pie.
La pelota fue un elemento crucial en nuestros juegos corriamso detras de ella, la lanzabvamos lo más alto posible, la cruzabamos para que toicase a algun niño y adolescente ques e cruzara ante ella, la manoteamos y pateamos cientos de veces, las que rompimos y que fueron muchas, las que se cayeron a los techos o casas contiguas o abandonadas y las peripecias para recuperarlas, las que nunca pudieron ser salvadas y fueron reventadas o desinfladas en docenas; tuvimos pelotas de fútbol de voley y de básquet, de plástico, de cuero de colores con paños, sin ellos, viejas y nuevas, infladas y desibnfladas, con vlader o sin el, en fin fueron una buena excusa para recordar el juego en aquella calle de mi Moquegua, aquella estrecha e inexorable rua que sin veredas fue el reducto para divertirse. Aquella tercera cuadra inovidable de la calle Amazonas en su tercera cuadra.
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