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LITERARIA

UN PASEO MAGICO: EL ENCUENTRO - Capítulo I -

UN PASEO MAGICO: EL ENCUENTRO - Capítulo I - ¡Adelante, adelante! murmuró el Director, - Tome asiento - Gracias, le dije.
- para que me ha llamado usted.
- Oiga, vinieron los repesentantes del ministerio y han sugerido que presentemos el proyecto sobre el plan lector, con las prerrogativas que el decreto ....
Después de oir toda la conversación salí algo preocupado y con más tabajo para desarrollar, y mientras caminaba, recorde que mi celular no había sonado en varias horas, y eso era extraño, al extraerlo del bolsillo del pantalón, una indicación de mensaje  se leía en la pantalla, al ingresar ami bandeja de mensajes, con agrado leía las palabras de Dayan, ella había escrito un saludo previo, al cual respondí gustosamente,  de repente se generó un sentimiento de nostalgia y de agrado al saber que ya estaba casi recuperada y bien, con ganas de escribir y charlar con los buenos
amigos, las tertulias que tuvimos, las buenas sesiones de baile y de diversión que entablamos, así como ese inolvidable viaje a Arequipa,

Con esto de la tecnología pude enviar y recibir varios mensajes, todos muy gratos y sorprendentes, recordamos muchas cosas y le transmití el agrado que tenía por su buen estado de ánimo, y recordé que le debía una, no, que digo varias salidas y me quedé pensando, tratando de hilvanar ideas y soluciones para mi cumplimiento y entre tanto pensar, me decidí en ir a buscarla, esté donde esté, la idea era encontrarla nuevamente, volver a recordar esa intensa amistad y así el sueño me fue venciendo...

Viajé a Arequipa el día menos esperado, en plena extraña garúa y estando allá fui a su casa, el camino se me hizo corto, no fue tan difícil llegar a ese mágico, pero muy escondido lugar, después de tantas vueltas, allí estaba, era esa casa grande, con aquel patio lleno de bellas rosas y tulipanes, que despedían ese aroma, que recordaba el azabache de su cabello y lo fragancioso que siempre lo tenía, los maceteros muy
ordenados se enfilaban al frededor de la puerta, que tallada minuciosamente, desprendia unas hermosas ramas de vid sobre un hermoso escudo heráldico de los cuela, el cual se completaba con un una copa perfectamente delineada en alto relieve de vino, la escalera aún se hallaba del mismo color dorado que contrastaba con la enredadera que la surcaba desde arriba, la pequeña jaula de dos trinantes y coloridos
canarios daba sonido a la pequeña estampa, y un timbre empotrado en la pared que altisonante, anunció mi presencia, después de  cortos segundos, la entallada hoja de madera, se abrió a medio corte, y una pequeña cabecita asomó preguntándome que deseaba. Una niña de pelo ensortijado, como el de Dayan, con pequeños hoyitos, en su rostro, y unos pequeños dientecitos muy ordenada, que complmenetada con su agazapada vocecita me inspiró ternura. Pregunté por Dayan y esta me respondió.
- Mi tía Dayan no esta, ha salido, cual es su nombre señor, le dire que usted vino.
- Me sentí algo triste y solo, me despedí dándole mis datos y al dar unso pasos, allí con
esa sonrisa tan agradable y ese cabello aleonado alborotado y ondeándose
con el fragor del viento, me dio un gran abrazo y suspiro en mi oído,
- ¡Gracias por venir!...

Lacogi de la mano y allí mirándonos fijamente a los ojos, cruzamos el umbral e ingresamos juntos, a caminar por las estrellas, sobre aquella colina desde la cual se divisaba todo ese valle, que esperaba ser recorrido por los dos, donde un mágico día
se vislumbraba. Así fue el inicio de eso que se llama amistad y que se convertiría en eso que aún no se sospechaba.  [...]
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1 comentario

Anónimo -

tomados de la mano recorrimos el sendero que nos condujo a un hermoso lago en el cual nadaban elegantes y tranquilos dos cisnes que más que nadar danzaban.
Nos miramos tímida y tiernamente y, nuestros labios rebelaron una tenue sonrrisa de complicidad porque es esos cisnes que nos vemos reflejados.Todos los demás alli reunidos en éste paraje de cuento nos miran con disimulo y admiración los murmullos no se dejan esperrar...¿y ellos dos?...¿Cómo llegarón aquí?...¿Será que ellos también descubrieron que...
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