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LITERARIA

ESCRITO POR UN MAESTRO

ESCRITO POR UN MAESTRO EL EXAMEN DE CONTRATO
Eran las 3 de la tarde y el aula estaba casi vacía, mientras ordenaba mis hojas y el material a utilizar, de reojo veía el ingreso de varios colegas, una vez concluído el ordenamiento pude observar la gran cantidad de docentes  que habían acudido al llamado del inicio del curso de capacitación, me admiré por la cantidad, pero continue, de acuerdo a lo establecido por la directiva, inicié con los temas de ordenamiento de significado, y así fue: un escribir, dar conceptos, explicar con ejemplos, comparar, relacionar, inferir, comprender, tanto o poco para tan solo el 10% del examen (habilidades comunicativas), fue una semana incesante de ejercicios, deducciones, inferencias, agrupamientos, resúmenes, síntesis, relaciones, entre otros procesos los que los docentes asistentes realizaron, era cansado, el denuedo era increíble, pero satisfactorio a la vez, el interés y el tesón con que los colegas llegaban, con sus niños, solos o solas, robándole tiempo al quehacer de la casa, a la reunión de familia, al ocio, a la perseverancia, o al trabajo eventual de enero, hacían de esta reunión infatigable y soslayante, pero no en vano, algo valedera en esencia. Pero sin tuitubearle al tiempo y con la perseverancia como bandera, muchos aprendieron algo y reforzaron lo que ya conocían, aunque sé que solo algunos han de llegar y otros no, porque de seguro con sus puntajes se quedarán en el camino, cual competencia atlética Y esto me hace pensar todo lo que un maestro está condicionado y presto a hacer por ocupar un cupo de trabajo, que inmerecidamente será por sólo un año, porque somos contratados, simplemente, una brecha  frente a los nombrados, acaso vacas sagradas, que no son evaluadas, mientars nostros  "lños contratdos" sí; acaso somos de capacidades distintas, o de menor categoría, inferiores en habilidades, o simplemente, los hijastros, esto es para reflexionar,  señores autoridades y señor gobierno, barbas en remojo. ya que nos empujan como a un cadalzo, como a un camal, como si nos aguillotinarán, prueba tras prueba, que esperamos, no sea en vano y algún día esto ya no sea una situación común cada año y, podamso decri, todos , pero todos estamos nombrados.
Al parecer estoy pidiendo mucho, son las 12:30 y estoy repasando los contenidos curriculares, después de haber convivido con las ideas de los propulsores del desarrollo moral, y las teorias cognitivas y conductistas, se me hizo una ensalada constructivista-activa-sociocultural y paidocentrista de lo poco o tanto que pude haber captado de una falaz lectura con afanes de devorar, lo que Piaget, Vigotski, Gagne, Brunner, Skinner y tantos otros pudieron idear en décadas pasadas y remotas, pero tan poca esencia, cuantos colegas como yo estarán devorando separatas, libros, apuntes, cuadernillos y textos que contengan todo el balotario variopinto que propone el ministerio, para poder contratar a un grupo de docentes que con la consagrada figura del contrato, pretende captar y dar trabajo para conducir el desarrollo educativo del país, profesores sumando, infiriendo, sintetizando, operando, resumiendo y ya casi listos para la famosa prueba de actitudes y habilidades. La meritocracia, pues,  esa que propugna la calidad educativa de docentes, claro como si con una prueba se establece calidad de docentes, en fin, a portarse y alinearse con lo que se mandata, si es que queremos conseguir trabajo, a seguir estudiando colegas, a seguir asistiendo a los famosos cursos de capacitación, dados por asociaciones, universidades, colegios, consorcios, grupos, instituciones, etc. ya sean pagados o gratuitos; todo es en beneficio de nosotros mismos y de neustro ansiado contrato. Pero ya son la una de la mañana y aun sin conciliar sueño y temrinar de leer tamaño texto que lo he digerido entre nauseas mentales y atragantamientos seniles de inteligencia,  que extraño, estar estudiando teorias, conceptos, propuestas que son vigentes , pero que no aseguran mi habilidad para enseñar, ni mucho menos la calidad de docente que uno puede ser. Desertar, jamás, docentes somos y hemos de luchar  de pie, sin miramientos, y a este y todos los gobiernos, siempre hemos de demostrarles que el maestro lucha  y combate con las ideas y la propagación de conocimientos y acciones, así nos sigan maltratando y pateando el trasero.
El maestro enseña con el ejemplo y rinde sus pruebas en todo templo.   
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